Hoy me gustaría continuar hablando sobre las torres de la
catedral y su fachada.
Tanto la torre como la fachada de la Catedral están en un
equilibrio de estilos arquitectónicos. De las líneas rectas y sobrias del renacimiento
de Siloé hasta los elementos barrocos de Cano. La fachada es una transición de
estilos perfecta.
Cano crea un amplio espacio no muy recargado mediante tres
calles con sus respectivas puertas franqueadas por pilastras que soportan
sendos arcos con casetones.
La traza de esta fachada, partía del proyecto inicial de
Siloé, siendo reorganizada por Cano, a quien corresponde su estructura de arco
triunfal y el efecto retranqueado inspirado en las dobles portadas.
La traza inicial renacentista se destaca en la limpieza de
las líneas rectas, de las pilastras. Los capiteles no están sujetos a los órdenes
clásicos (dórico, jónico o corintio). Las pilastras estan rematadas por unos
sencillos pináculos que a parte de elemento ornamental sirven de elemento
estructural, ayudar a contrarrestar los esfuerzos de los arcos y las bóvedas.
De la aportación Barroca hay que destacar los elementos de ornamentación
existentes en las tres calles. Los rosetones, que dan luz a la nave central,
las diversas esculturas que apoyan en los capiteles, los medallones de las
pilastras y motivos naturales.
Cano realizó otras muchas aportaciones a la configuración
estética de la Catedral, como su famosa Inmaculada y los altos lienzos pintados
para su Capilla Mayor con temas marianos.
Como escultor, Siloé vuelve a exhibir su talento en la
Portada del Perdón. Compuesta a la manera de arco triunfal romano, la puerta
queda flanqueada entre columnas pareadas con hornacinas superpuestas, los arcos
se adornan con vivos motivos, y sobre ellos aparecen las figuras de la Fe y la
Justicia tendidas, con una cartela clásica renacentista; los fustes estriados
se adornan con guirnaldas y el friso con medias figuras humanas acabadas en
follaje, talladas con gran expresividad. La puerta del Perdón estaría
catalogada dentro del renacimiento Purista, del cual Siloé es un referente.
Según el proyecto de Siloé, la fachada se remataría
con dos torres de 81 metros de altura, una a cada lado de la fachada. Debido a
contratiempos la torre que debería ir situada a la izquierda, (torre de San
Miguel) fue sustituida por un sistema de contrafuertes para aguantar las cargas
de cubierta como de otros elementos.
Al final solo se pudo levantar una de las torres y no por
completo, la torre tal como la conocemos hoy mide unos 57 metros y esta sin
culminar. La decisión de dejar la torre así fue debida a la poca consistencia
que tenia el terreno y la cimentación que sustentaba la torre. El empuje que ejercía
sobre el terreno, era muchísimo mayor a la tensión de admisión del terreno, si
a ello le sumas la alta actividad sísmica que Granada sufre, obtenemos una edificación
un tanto peligrosa.
Las torres son diseño de Alonso Cano, sobre el proyecto de
Diego de Siloé. Se caracteriza por el estilo Renacentista impregnado por Siloé,
sin embargo en la reforma emprendida por Cano, se le añadieron muchos
ornamentos de estilo barroco.


No hay comentarios:
Publicar un comentario